Hace años decidí tener una cajita en la que guardar cosas para no olvidar jamás, y es que tendemos a cambiar nuestra forma de expresarnos y de pensar en el pasado. Y yo no quiero olvidarlo.
Si ahora recordase momentos del pasado, no los expresaría tal cual los sentía en ese momento, y con esa intensidad.
Hoy ordenando mi habitación, la he sacado de nuevo, y la he abierto.
En realidad tengo varias, pero las otras están en el sótano, las guardo pero no están a la vista. No es lo mismo que tirar todo aquello que una vez significó mucho para mí y me hizo ilusión.
Soy de esas personas que guardan pequeños detalles, e incluso el papel que ha envuelto el regalo si es algo especial. Tengo varios que como pone "Felicidades" y alguna cosa más, ahí están, guardaditos.
Por eso soy más de cosas emocionales que materiales, de esas que guarden significado.
Porque a la larga, las cosas se rompen, se gastan, pero el significado no. Alguna caja de algo he guardado también, no creáis que no.
Como he mencionado, la he abierto, y al abrirla he abierto cosas que nunca quise ni quiero olvidar.
Hay de todo. Cartas de esas que escribes en clase cuando te aburres, y que cuando hay cambio de asignatura o recreo, le das a tu amiga para que te conteste.
Cartas de algún familiar que se ha acordado de mí.
Felicitaciones de gente que en su momento me apreciaba por alguna razón.
Cartas de mi mejor amiga de Noruega, con sus super sellos y todo.
Un cd con mil recuerdos para pedirme perdón y retomar una amistad.
Cosas de alguien que no soy yo, que un día prometí guardar. Y obviamente he cumplido la promesa.
Hay cosas que han perdido su significado, hay muchos "para siempre" por ahi escritos que no sirven ya, muchos recuerdos que hoy en día sería imposible calcar.
Por eso lo guardo.
Es imposible que esos momentos y esas cosas que están dentro de la cajita puedan volver a ser iguales. Pueden ser similares, tal vez, si intentamos plasmarlas, pero ya no sería igual porque en su momento cuando sucedieron, no lo habíamos leído en ninguna parte, y no actuábamos como meros actores que interpretan un papel ya escrito, sólo nos limitábamos a hacer lo que sentíamos. Sin ningún guión.
Y es que si nos damos cuenta, las cosas más importantes de nuestras vidas, han venido sin guión.
Por eso nadie puede juzgar cómo has llegado a donde hayas llegado, porque todos hemos venido sin guión, y cada uno ha salido adelante y ha aprendido a su manera, como en su momento creyó que era lo mejor.
A veces la ignorancia es la mayor maldad y crueldad, porque cuando ignoramos ciertas cosas, o maneras de hacer ciertas cosas, o ignoramos como empatizar con otras personas, podemos llegar a hacer un gran daño.
Pero todo es aprender, equivocarse y mejorar.
Siempre habrá gente que cuando te equivocas, se larga definitivamente de tu vida, con intención de no regresar jamás, gente que cuando no actúas como ellos quisieran, olvidan que una vez te aseguraron o prometieron estar ahí y no dejarte tirada, gente a la que ahora saludas cordialmente, por tener educación, o que si te descuidas ni saludas porque poco más y si las miradas matasen, tú, en ese instante, ya habrías estado muerto.
Pero sobretodo siempre habrá alguien que a pesar de todo, de una forma u otra, siga ahí. Puede estar a tu lado, o no estarlo.Puede que ya no os tratéis de la misma forma, porque las cosas cambian, pero te hace ver que de una forma u otra sigue ahí, impaciente porque cuando te caigas te levantes, apoyándote con el corazón aunque no siempre te lo haga saber.
En pocas palabras: Que a pesar de todo, confíe en ti.
Incluso cuando a ti te flaqueen las fuerzas, y no confíes en ti mismo. Seguirá ahí.
Mucha gente ha dejado huella y han marcado mi vida de una forma u otra. Pero nunca me arrepentiré de haber querido a todas y cada una de la forma que las he querido.
Creo que querer, siempre ha sido, es y será lo más importante para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario